
Hay días que uno te come el coñito como un loco salvaje por motu propio
hay días que uno está enamorado de tus tetas y no deja de decirte que son la perfección y la maldad hecha carne
hay días que te encuentras una polla tremendamente gorda que te encanta y te deja la mandíbula dislocada
y lo dices, dices: joder qué pollón tienes. por lo sexy que suena decirlo y oírlo y entonces te das cuenta de que quizá, cuando te dicen que tus tetas son la perfección la maldad hecha carne es tan cierto como el joder que pollón tienes.